Pequeño Defecto de Fábrica

PequeñoDefecto_1

 

La propuesta de Pequeño defecto de fábrica, se centra de manera especial en dos conceptos; por un lado la búsqueda de los límites de la teatralidad y por otro de los límites físicos y emocionales del intérprete.

 

Pienso que lo que conocemos como teatralidad va en ocasiones acompañado de una, mal llamada, “verdad” orgánica o psicológica. En mi caso, esta “verdad” me limita y me lleva a ejecutar de una manera predeterminada una serie de estereotipos o roles que, bajo mi punto de mi vista no logran ir más allá de una mera representación de la realidad y el convencionalismo. Por eso mismo, en Pequeño defecto de fábrica, intento romper ese molde y busco una manera más honesta de teatralidad. Honestidad frente a “verdad” escénica. En el espectáculo juego con distintos personajes, por denominarlos de un modo clásico, pero que no son más que distintas voces de una misma personalidad. No real, sino teatral. Poniéndome límite como actor y como creador.

 

Los límites físicos, algo que me interesa de manera especial, creo que están ahí para intentar traspasarlos. ¿Cómo reacciona mi cuerpo, mi mente y mis emociones antes y después de romper esos límites? Es una pregunta que me hice en su momento y que aún ahora, después de un año representando el espectáculo, no soy capaz de responder con lógica. Podría citar algunas de las acciones que realizo, pero creo que no aportan, más allá de alimentar mi ego, nada a esta brevísima descripción. Como todo acto teatral, es mejor verlo que contarlo.

 

El espacio escénico, nace como consecuencia de los escasos medios con los que contaba. Apenas una silla, un falso camerino, tres botellas de vino y un teléfono. Poco más. Todo ello conforma el espacio físico y poético en el que me muevo. El falso camerino, es un reducto, un oasis para mí durante el espectáculo pues me permite jugar con la visión del espectador mostrándole con imagen en directo y en primer plano, las consecuencias de haber (intentando al menos) roto los límites de los que antes hablaba.

 

PequeñoDefecto_3 

 

– SOBRE BORJA ROCES: 

 

Borja Roces es titulado en Arte Dramático en el Instituto del Teatro de Asturias y en la Ècole Philippe Gaulier de Londres y París, completa su formación con: José Carlos Plaza, Mick Banfather, Juan Pastor, Carmen Werner, Cesc Gelabert, Lilo Baur, Elena Pimenta, Ramón Oller o Etelvino Vázquez, entre otros.

 

Cómo actor trabaja en “El Convoy de los 927” de Laila Ripoll, “El Viaje a ninguna parte” de Fernando Fernán Gómez, “A las seis en la esquina del boulevard” de Jardiel Poncela con el que obtiene el Premio Mejor Actor Protagonista, Festival de Comedias de La Palma.

 

Cómo director y dramaturgo pone en escena: “AlmaElectra” Premios Oh! Mejor Espectáculo, Mejor Director, y Finalista Premios MAX al Espectáculo Revelación. “Inda Suenen” Premio Mejor Espectáculo Crítica de RTPA, o el más reciente: “Pequeño defecto de fábrica” espectáculo unipersonal con el que ha sido seleccionado para XIV Encuentro de Teatro Latinoamericano de Copiapó, Chile. Habitualmente colabora y trabaja con creadores vinculados al mundo de la danza.

 

FICHA ARTÍSTICA 

 

– Intérprete: Borja Roces

Iluminación y Sonido: Alicia Rodríguez / Miguel Quiroga

– Imágenes y visuales proyecciones: Borja Roces

– Colaboradores proyecciones: Tino Glez-Roces y Ana María Suárez

– Vestuario: Inma Pertierra

– Arreglos espacio escénico: La Cabañina, taller

– Músicas: Handel

– Producción y Distribución: elencuentro & BlueBirds Escena

– Colabora: La Cuervo Cia y Alicia Rodríguez           

Espectáculo creado en: Residencia Artística en El Huerto Espacio Escénico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *